Confiar en alguien es una de las decisiones que elegimos con la mejor de las intenciones, mas eso no quiere decir ni obliga a que la otra persona haga lo mismo en confiar también en nosotros; lo que llamamos 'Reciprocidad'. Finalmente La Confianza es un 'acto de fe' -en el otro-.
Cada quien decide cuánto confiar en quien nos ha confiado algo y es recíprocamente proporcional a la propia voluntad. Cada quien se entenderá con Dios por lo que hagamos con la confianza que el otro nos brinda y por la reciprocidad que entregamos a cambio.
Yo seguiré confiando de acuerdo a lo que mis corazonadas -y mis angelitos- me guíen. Allá cada quien con lo que dé y reciba!
No hay comentarios:
Publicar un comentario