De pronto me siento 'desamparadita' porque no sé a dónde va todo esto. Es normal, como cuando parece que perdemos el control de vuelo pero es sólo una turbulencia y es necesario aprender de ello. De pronto las circunstancias quieren gobernarme y cierto es que no todo depende de mí ni de lo que yo haga. Y respiro en esta especie de transición inerte. Paciencia más no conformismo y fe incansable es lo que mantengo hasta entender a dónde me lleva esta coyuntura. Aprenderé y creceré.
Dios me ampare pues ya sólo estoy en sus manos. Sea SU voluntad.
Él tiene el control de vuelo.
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