Confiar en alguien es una de las decisiones que elegimos con la mejor de las intenciones, mas eso no quiere decir ni obliga a que la otra persona haga lo mismo en confiar también en nosotros; lo que llamamos 'Reciprocidad'. Finalmente La Confianza es un 'acto de fe' -en el otro-.
Cada quien decide cuánto confiar en quien nos ha confiado algo y es recíprocamente proporcional a la propia voluntad. Cada quien se entenderá con Dios por lo que hagamos con la confianza que el otro nos brinda y por la reciprocidad que entregamos a cambio.
Yo seguiré confiando de acuerdo a lo que mis corazonadas -y mis angelitos- me guíen. Allá cada quien con lo que dé y reciba!
lunes, 30 de noviembre de 2009
lunes, 23 de noviembre de 2009
El 'sinsentido'
Siempre llaman los que no nos encantan -¿los equivocados?- y no nos llaman los que pensamos que nos agradaron y pensamos que son opción -¿los correctos?- y no descifro nuestro empeño en que sea al revés:
Sea por Dios!
Al REVÉS ¿cómo?- me pregunto:
¿Que nos llamen los correctos y no los incorrectos?; o
¿Que los correctos son precisamente los que no nos encantan y aceptar que los que nos encantan pueden ser patanes, o indeseables o a quienes no les interesamos nada?Sea por Dios!
domingo, 22 de noviembre de 2009
El sol no regresa
Cuando uno se enamora -lo cual pienso que es una decisión- lo hace con la mejor de las intenciones y crea una ilusión que va creciendo de a poco. Es ahí cuando uno se empeña en convencer a la propia voluntad para que se haga cómplice de la nueva aventura que deseamos emprender. Ingenuamente diría yo y con la idea -también ingenua- que será la mejor experiencia sólo por el -¿simple?- hecho de vivirla. Pensando incluso que por esa decisión nos cambiará la vida. Y de hecho sí la cambia.
A veces es una decisión imprecisa o la voluntad es caprichosa y se empeña en algo que de antemano sabemos que no nos hará felices o que no nos hará bien o que lastimará a otros. Pero pensamos que 'será la excepción' la que retará al mundo y mostrará que podemos cumplir nuestro sueño de hadas (¿o de demonios?).
La realidad es que en cualquiera de los casos 'enamorarse' duele, hiere... Porque aún y que seamos correspondidos sabemos que no basta el amor sino realmente coincidir y convivir que es lo que a veces -o normalmente- se vuelve lo más difícil por no decir imposible y lo que termina por quebrantar esa ilusión, el amor y nuestra idea de un 'para siempre'. Y llegado el momento nos culpamos y nos castigamos por habernos permitido ser egoistas al amar o de lo que pudimos haber hecho o no hecho para evitar lo que nos desbarató.
A veces es una decisión imprecisa o la voluntad es caprichosa y se empeña en algo que de antemano sabemos que no nos hará felices o que no nos hará bien o que lastimará a otros. Pero pensamos que 'será la excepción' la que retará al mundo y mostrará que podemos cumplir nuestro sueño de hadas (¿o de demonios?).
La realidad es que en cualquiera de los casos 'enamorarse' duele, hiere... Porque aún y que seamos correspondidos sabemos que no basta el amor sino realmente coincidir y convivir que es lo que a veces -o normalmente- se vuelve lo más difícil por no decir imposible y lo que termina por quebrantar esa ilusión, el amor y nuestra idea de un 'para siempre'. Y llegado el momento nos culpamos y nos castigamos por habernos permitido ser egoistas al amar o de lo que pudimos haber hecho o no hecho para evitar lo que nos desbarató.
Hoy he visto ese dolor en la persona que más me significa en este momento, como tantas veces me vio a mí. Llorando a mares, con el corazón resquebrajado, como nos ha pasado a quienes hemos vivido algo semejante. No hay forma de evitarlo. Quizá haya modo de mitigarlo pero qué impotencia más grande se siente al no poder hacer algo más que simplemente consolar o en silencio compartir ese desahogo que hoy sintió.
Me conmovió hasta las entrañas. La imagen de su dolor quedó fotografiada en mi mente. Porque le quiero, porque entiendo lo que está sintiendo, porque quisiera resolverle la vida. Lo que sí debo decir es que ese trayecto de hoy, con ese paisaje y con la canción incansable que acompañaba su dolor con nuestras gargantas desgarrándose hasta hacerla nuestra, entre lágrimas y sollozos que a pocos nos deja saber, a través de las curvas de esa carretera tan caprichosa, con mi mano tomando fuerte la suya a pesar del riesgo de manejar yo sólo con mi mano izquierda, es algo que quedará en mi corazón para siempre!
Y siempre le desearé que sea feliz
domingo, 15 de noviembre de 2009
11/11 Cambio de aires
Bye Aldea!
Crónica de una 'terminación' anunciada y taaaaaan ansiada. De la primera terminé siendo la última y es así que se pone fin a esta aventura que me permití en aras de mi temprana edad hace un par de años. Ahora es momento del tan ansiado periodo de pausa y un inminente cambio de vida.
Cumplió cabalmente su cometido.
Crónica de una 'terminación' anunciada y taaaaaan ansiada. De la primera terminé siendo la última y es así que se pone fin a esta aventura que me permití en aras de mi temprana edad hace un par de años. Ahora es momento del tan ansiado periodo de pausa y un inminente cambio de vida.
Cumplió cabalmente su cometido.
lunes, 2 de noviembre de 2009
A la Mar
Así de imponente, así de magnifico y majestuoso. Igual o quizá la mejor traducción de su inmensidad, más allá de donde alcanzan a ver los ojos y la imaginación. Justo en ese horizonte infinito donde se une con el cielo y se vuelven uno.
Tiene la capacidad de revolcarnos incansablemente y también de acariciarnos con su delicadeza incomparable. Otorga la más grande paz que puede existir pero impone y nos atemoriza cuando se enfurece sin compasión hasta volver a esa tranquilidad apacible. Nos recuerda que vivimos a su merced y cuán vulnerables somos ante 'Él'.
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