Puedo mirar desde ahí las opciones personales. Puedo decir tranquilamente que si quiere cargarme el payaso que venga y con gusto le acompaño. Y puedo esta vez llevarlo más allá hacia donde me permita aprender y no padecer. Algo entre "elegir la emoción" y no resistirse al caos con lo que decido decretar "Mi decálogo anti estrés":
1) No estoy sola. El más importante cada día;
2) No me voy a enojar. Eso lo decidí ya hace tiempo sobre todo en temas cotidianos;
3) No voy a implotar ni hacer mute. Hoy entiendo y me atraigo al silencio que me armoniza. Busco asomos de paz;
4) No me preocuparé (de más). Tampoco diré que lo puedo evitar completamente. Me falta mucho para acercarme a eso, pero voy aprendiendo a administrar sin que me secuestre. Sin que me esponje;
5) No me voy a angustiar. Evitar el nivel malsano de desesperanza;
6) No me quedaré yo con el problema. Siempre se puede compartir constructivamente y dar propuestas con más perspectivas;
7) No seré la superpoderosa;
8) No resolveré todo;
9) No tendré miedo al no se puede;
10) No voy a evitar fallar ni fracasar, es parte del aprendizaje consciente;
Es más, seguro que voy a fallar. Quizá fallaré a todos menos a mí!
No hay comentarios:
Publicar un comentario