sábado, 30 de marzo de 2019

Mi decálogo anti estrés

El error sería seguir haciendo lo mismo y reaccionar igual vez tras vez. Y no porque lo dijera Einstein y sea el dicho de moda. Ver de pronto y otra vez un escenario imposible que sin duda podría empeorar pero me detengo y entiendo que es más simple que eso...
 
Puedo mirar desde ahí las opciones personales. Puedo decir tranquilamente que si quiere cargarme el payaso que venga y con gusto le acompaño. Y puedo esta vez llevarlo más allá hacia donde me permita aprender y no padecer. Algo entre "elegir la emoción" y no resistirse al caos con lo que decido decretar "Mi decálogo anti estrés":
 
1)      No estoy sola. El más importante cada día;
 
2)      No me voy a enojar. Eso lo decidí ya hace tiempo sobre todo en temas cotidianos; 
 
3)      No voy a implotar ni hacer mute. Hoy entiendo y me atraigo al silencio que me armoniza. Busco asomos de paz;
 
4)      No me preocuparé (de más). Tampoco diré que lo puedo evitar completamente. Me falta mucho para acercarme a eso, pero voy aprendiendo a administrar sin que me secuestre. Sin que me esponje;
 
5)      No me voy a angustiar. Evitar el nivel malsano de desesperanza;
 
6)      No me quedaré yo con el problema. Siempre se puede compartir constructivamente y dar propuestas con más perspectivas;
 
7)      No seré la superpoderosa;
 
8)      No resolveré todo;
 
9)      No tendré miedo al no se puede;
 
10)   No voy a evitar fallar ni fracasar, es parte del aprendizaje consciente;
 
Es más, seguro que voy a fallar. Quizá fallaré a todos menos a mí!


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