Ni por todo el daño que -por ganarse algunos pesos- me pudo causar con toda la intención 'alguien' que ni me conocía, NUNCA y bajo ninguna circunstancia, hubiera deseado lo que hoy padecen sus familiares y amigos por la tragedia del terremoto en Haití.
Incalculable desastre. Pero más aún el dolor de todos los dolidos, lastimados, agredidos, ignorados, sometidos, violentados, ultrajados... y no precisamente por la naturaleza. Indigno factor de quienes han hecho de esta Nación, la más desprovista de cobijo aún antes del temblor.
Y me conmuevo. Me estremezco de tan irreal y fatídica coincidencia. ¡Cuánto dolor! Hoy a cambio elevo mis plegarias para que pronto les llegue el consuelo y la luz que les devuelva la vida a quienes se quedan aquí sintiendo que se les fue el alma junto los caídos bajo los escombros.
Sea por Dios!
jueves, 21 de enero de 2010
martes, 5 de enero de 2010
Control de vuelo
De pronto me siento 'desamparadita' porque no sé a dónde va todo esto. Es normal, como cuando parece que perdemos el control de vuelo pero es sólo una turbulencia y es necesario aprender de ello. De pronto las circunstancias quieren gobernarme y cierto es que no todo depende de mí ni de lo que yo haga. Y respiro en esta especie de transición inerte. Paciencia más no conformismo y fe incansable es lo que mantengo hasta entender a dónde me lleva esta coyuntura. Aprenderé y creceré.
Dios me ampare pues ya sólo estoy en sus manos. Sea SU voluntad.
Él tiene el control de vuelo.
Dios me ampare pues ya sólo estoy en sus manos. Sea SU voluntad.
Él tiene el control de vuelo.
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