Se me va la vida a cada acorde, cada nota. De pronto sin razón o por mucho las lágrimas ruedan conmoviéndome cada tanto y tal cual limpian mi alma hasta desahogarme.
Necesito más que reencontrarme, reenamorarme de mi música. Escucharla más, sentirla con el corazón y desde ahí cantarla hasta donde mi garganta me lo permita como mi mejor forma de expresión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario