Quería manejar ese trayecto para llegar ahí. Ya pasó mucho tiempo desde entonces y alguien sugirió contactarle y pensé: ¿Para qué?
¿Bastará un perdón? ¿Me resarciría saber que hay remordimiento en los daños? ¿Servirá saber que fue lo mejor de la vida? ¿O quizá no fue nada?
Era fácil -me dije-, la respuesta sería la señal.
Al final no manejé y de último momento tomé un vuelo. No diré si fue el gran evento o que mi vestido combinaba con el mantel. Es que no tuve ninguna otra razón para quedarme más tiempo. Finalmente Monterrey siempre se encarga de recordarme que no le soy bienvenida aun con lo que a mí me guste estar ahí.
Así es Monterrey!
lunes, 19 de octubre de 2009
sábado, 3 de octubre de 2009
Revelación y/o Rebeldía
¿Por qué ahora exigen y demandan como si ellos hubieran hecho lo mismo por mí?
¿Acaso pensaron en mí o en lo que yo necesitaba de ellos cuando tomaron sus propias decisiones?
Lo siento pero no me pidan que les dedique más de lo que me nace. ¡Me desgastan! Creen que lo merecen y que se los debo pero la verdad es que poco quisieron procurarme durante muchos años siendo yo la más pequeña. Deberían -o podrían- reconocer que fueron egoístas y aceptar que también yo tengo derecho a serlo -egoista- de repente. Deberían o podrían reconocer que quizá no hay diferencia conmigo pues yo no soy diferente de ellos.
Piden hasta sangrar. Y si tuviera más, más pedirían sin detenerse a saber qué necesito o siquiera preguntar cómo estoy sin esconderse en la bandera de "que siempre estoy muy ocupada".
Tengo una vida que vivir y así lo haré. Ojalá quieran vivirla y compartirla conmigo. Los quiero en el alma pero habrá etapas en las que pueda procurarles y habrá etapas en las que simplemente deberé resolverme a mí.
¿Acaso pensaron en mí o en lo que yo necesitaba de ellos cuando tomaron sus propias decisiones?
Lo siento pero no me pidan que les dedique más de lo que me nace. ¡Me desgastan! Creen que lo merecen y que se los debo pero la verdad es que poco quisieron procurarme durante muchos años siendo yo la más pequeña. Deberían -o podrían- reconocer que fueron egoístas y aceptar que también yo tengo derecho a serlo -egoista- de repente. Deberían o podrían reconocer que quizá no hay diferencia conmigo pues yo no soy diferente de ellos.
Piden hasta sangrar. Y si tuviera más, más pedirían sin detenerse a saber qué necesito o siquiera preguntar cómo estoy sin esconderse en la bandera de "que siempre estoy muy ocupada".
Tengo una vida que vivir y así lo haré. Ojalá quieran vivirla y compartirla conmigo. Los quiero en el alma pero habrá etapas en las que pueda procurarles y habrá etapas en las que simplemente deberé resolverme a mí.
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