Estoy tan lejos de mi casa, de mi país ahora en un viaje que comenzó a gestarse hace más de dos meses. Acepté sin dudar. Me gustó la idea de volver a Sao Paulo, Brasil, ahora con dos grandes amigos que desde hace más de un año se expatriaron a SLP en México.
Sonó emocionante y quizá buscaba lo que tantas veces pensé en voz alta: reivindicar lo vivido en Sao Paulo, (o que ¿Sao Paulo? debía reivindicarse conmigo?).
Y fue así. Desde el 15 de febrero de 2008 que llegué me recibieron mejor que en casa. Toda esta familia de aquel colega -hoy amigo- quien por meses nos ayudó a tantos en aquella Novela. Tantas cosas pasaron desde entonces. Él como yo como el buen Castillo y el gran "Ticher" y todos estamos en distintos trabajos pero él le apostó a una gran aventura laboral y no tuvo mejor razón para casarse con su hoy esposa -buena amiga mía- que hoy también está tan lejos de su patria que yo hoy la siento tan querida.
Y ahora, que estoy aquí por 10 días en la que solía ser su casa, me percato que 10 días ni un mes son suficientes cuando se tiene tan linda gente alrededor. Sin duda debió ser una decisión difícil dejar todo esto, pero lo mejor es que siempre podrá venir porque aquí todos tienen los brazos y el corazón abierto... hasta para mí.
Hoy estoy tan conmovida, tan sensible, tan impregnada de las buenas cosas que han pasado acá. Han hecho de estos días algo inolvidable y mi ´portuñol´ no puedo decir que sea mejor pero al menos me comprenden -o eso pretenden hacerme creer-. ¡Y cuánto se los agradezco! Es como sentirse en casa. ¿Cómo agradecer que cedieran todo un cuarto para mí? Justo el cuarto que su mamá había terminado de arreglar antes de nuestra llegada. ¡Qué gran mujer! Tan llena de vida, tan cálida y fresca a sus cincuenta y tantos que parecen ser casi la mitad. Hasta el techo del baño pintó sin importar que eso le costaba casi una gran caída.
Todo es perfecto. Debiera decir que es así, "pero..." -ese que siempre hay-:
Justo aquel pendiente de dos años atrás quedó tal cual. El que quise reivindicar y no logré. Quedó igual o quizá peor y me dejó el 'sin sabor' de la frustración que se asoma. ¿Me faltó...?! Me agoté en mi intento y después me evadí. Me abstraje... dormí... descansé y pasó.
La realidad es que dejando eso de lado pasaron puras cosas buenas y dignas de recordarse. La playa, la boda del primo -motivo original del viaje-, el departamento nuevo, el tráfico, las pizzas, el robo del auto rentado, la guitarra y esa voz del hermano que cada mañana nos despertaba con sabor a 'Bossa nova' y la imparable 'Veroca'!!
Es de esos lugares que sin duda serán parte de mi agenda permanente. Donde querré estar siempre y a donde querré venir a la menor provocación. Tanto aún por conocer! Tanto por hacer y todo un idioma que aprender.
Y la verdad aunque quede pendiente de reividincarse esa mínima parte, no faltará la ocasión en que sea en Sao Paulo o en México Lindo que la vida lo permitirá para que eventualmente todo se ponga en su lugar.
Obrigada muito muito!!!
Después de un año exactamente de haber regresado es que he decidido publicar esta mi primer entrada.
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